Vida sana

Nuestros antepasados solían dormir después de la oración de la noche “Isha” y despertaban una o dos horas antes del Fayr. A consecuencia de ello, gozaban de vitalidad sin igual, a pesar del paso de los años para ellos. Al despuntar el sol todos iban a sus tareas diarias.

En aquel entonces, la diabetes, arteriosclerosis, problemas digestivos y otras enfermedades casi no existían, aunque no seguían dietas especiales. Seguían estilo de vida saludable por lo que los signos de envejecimiento aparecían muy tarde en sus caras.

Dormir buena parte de la noche es imprescindible.  Allah dice: ” (…) E hicimos de la noche un manto que os cubre con su oscuridad. E hicimos del día un espacio de tiempo que os permite adquirir vuestro sustento”. (78:10-11). Es una clara indicación de que la noche es mejor para el cuerpo en términos de salud física y psicológica.