Tened paciencia

La vida en sus detalles diarios oscila entre la ira y la paciencia.
Si nos esforzamos un poquito la paciencia supera la ira, y si nos rendimos, pues la ira supera nuestra paciencia. Por eso, imploramos a Dios que nos otorgue fuerza para que siempre nuestra paciencia esté por sobre la ira, rabia y congoja, y que nos recompense por ello, pues Él dice: “Les retribuirá, por haber tenido paciencia, con un Jardín y con vestiduras de seda”. (76:12].