Nuestros ancianos

 

Algunos ancianos junto al dolor propio de las enfermedades sufren otro dolor psicológico. Viven solos tras el abandono de sus hijos despiadados. Muchos sufren por la cruel soledad y por la nostalgia por el pasado, con sus detalles dulces y amargos, y por la pérdida de muchos de sus familiares y amigos, que abandonaron este mundo.

Quedaos junto a los ancianos y aliviadles la vida. Acordaos que el profeta dice: “No pertenece a nosotros quien no respeta a nuestros mayores, no se apiada de nuestros niños, tampoco respeta debidamente a nuestros sabios”.