Haced algo

Cuando el mal, cualquiera, aparece y se propaga causará daño a todas las personas, pero cuando se comete en privado no perjudica a nadie más que al que lo hace. De todos modos, el pecado es condenable y no hay que quedarse quieto ante este mal. Si nada se puede hacer, por lo menos, hay que rechazarlo sintiendo dolor y pena en el corazón.

Aisha (R.A.A.) dijo que el Mensajero de Allah (S.A.W.) dijo: “Hacia el final de los tiempos habrá desaparición de algunas tierras, azotarán fuertes vientos (y ocurrirán grandes terremotos)”. Aisha dijo: ¡Mensajero de Allah! ¿Seremos destruidos entonces, aunque haya entre nosotros gente piadosa? El profeta dijo: “Sí, si el mal se propaga”.

Que Allah se apiade de nosotros.