Gracias a Dios

En muchas ocasiones imaginamos que todo va en contra de nosotros. Sucede eso por cosas insignificantes tal vez como, por ejemplo: nos demoramos en hacer algún trámite, nos encontramos con que se ha caído el sistema, o que la comida le falte sal o incluso quedarse perplejos ante qué ropa nos ponemos hoy. Os sugiero dejar todo eso de lado porque ver los problemas de otras personas hace que los vuestros parezcan más pequeños. Agradeced a Dios de todas maneras y vivid complacido con los dones otorgados por el Señor de Los Mundos.