Es la oportunidad

Debido a la diversidad de adoración que hay en él, Ramadán es un programa íntegro. Hay ayuno, oración, Zakat, I’tikaf, … Hay, asimismo, buen ambiente, buena compañía de virtuosos y obediencia total al Señor.
Todo eso ayuda a modificar el comportamiento de los individuos.
Ramadán es una gran oportunidad para arrepentirse de los pecados y dejar de lado todos los malos hábitos.
Quiera Dios que así sea, inshallah.