Es característico de todo hijo de Adán

La gente permanece apegada al mundo y sus placeres como se fuera a durar para siempre. El Mensajero de Allah (S.A.W.) dijo: «El hijo de Adán (es decir, el hombre) envejece y también dos (deseos) envejecen con él, es decir, el amor por la riqueza y (un deseo por) una larga vida». El Profeta (S.A.W.) dijo esto para que la gente no se aferrase demasiado a este mundo y al amor a sus placeres.

Que Allah nos ayuda a librarnos de ello.