En el seno de la fe

La dulzura de la fe se saborea con el corazón tal y como se saborea el placer de la comida con la lengua; es la felicidad del corazón, la quietud del alma.
Esta dulzura la saborean aquellos que se apegan a las reglas del islam. Al respecto, el Profeta dijo: “Probará la dulzura de la fe aquel que se complazca en Dios como Señor, del Islam como religión y de Muhammad como Mensajero”.
Que Dios nos ayude a saborear ese dulzor y vivir esperanzados y felices.