Ejemplo perfecto

Allah nos ha dado una parábola de este mundo terrenal.

Dice que es como una lluvia que cae a la tierra y se mezcla con la vegetación que es devorada por hombres y animales, hasta que, cuando la tierra extiende su belleza y los incrédulos —aquellos que no pueden ver más allá de esta vida— estén sorprendidos con sus frutos, la orden de Dios le llega. Así que es destruida, todo se marchita y se seca, y regresa a su estado anterior, como si jamás hubiera dado vegetación alguna, como si jamás se hubiera visto belleza sobre la tierra.

Por eso, tened cuidado y sabed que la vida tarde o temprano se acabará y la Vida Postrera es la verdadera vida.