Cuando del optimismo se trata

El profeta Muhammad (S.A.W.) era positivo, cultivaba la esperanza y el optimismo, en realidad, no es más que una expresión sincera de una visión buena y positiva de la vida.Por otro lado, existe una estrecha relación entre el pesimismo y muchas enfermedades ya que hace que la persona espere lo peor y espere el mal y el fracaso, y es por eso por lo que el Profeta odiaba el pesimismo y amaba el buen augurio relacionado con el trabajo y la esperanza, dijo: (…me gusta el buen augurio: la buena palabra). El Mensajero Muhammad propagó este espíritu entre los musulmanes, nos ordenó que encontráramos a nuestros hermanos con una sonrisa, para que pudiéramos difundir un espíritu de optimismo y esperanza en la sociedad. Dijo: «Todo bien es caridad y encontrar a tu hermano con una cara sonriente lo es y verter lo que queda de tu cubo en la vasija de tu hermano también lo es».Quiera Dios que seamos optimistas.