Conságrate a tus asuntos

No te fijes en los defectos de los demás y preocúpate por ti mismo.
El Mensajero Muhammad dijo: “Parte del buen Islam de la persona es dejar lo que no le concierne”.
Por eso, déjate de criticar a los demás. Reflexiona sobre lo que estás haciendo con tu vida, en qué estás dedicando el tiempo y la energía. Esto es de tu incumbencia.