Así es la vida

El paso del tiempo tiene su ley pues deja en nosotros arrugas, flacidez, barriga… y eso no debe despertar la sorpresa de nadie. Hay quienes eligen el bisturí para eliminar las arrugas tratando así aliviar en algo el impacto de años.

Creo que tenemos que convivir con las huellas del tiempo en nuestro cuerpo y no desperdiciar nuestra energía en tratar de frenar lo que es natural. Es evidente que la vida no se mide por el color del cabello «blanco» o gris y no se rige por los rasgos faciales que han cambiado. La edad madura es bendición de Dios y se debe aprovechar para meditar más y reflexionar. Es una hermosa etapa de satisfacción y de encontrarse con uno mismo.